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La provincia de Misiones Durante la Colonización Española

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Debído a las disputas por la ocupación y colonización del continente americano entre las coronas de España y Portugal, se firma el tratado de tordesillas donde se delimita el accionar de ambos este tratado nunca extinguió el afan expansionista de los portugueses que jamas respetaron ese tratado.
Durante el tiempo de la colonización española nuestro territorio se hallaba en estado virgen y solamente habitado por aborigenes, pero muy cerca de lo que hoy son nuestras fronteras con los países vecinos, se fundaba la ciudad de Asunción desde donde los colonizadores españoles, incursionaban en el hoy territorio de la Provincia de Misiones, por otra parte los colonizadores portugueses que se asentaron en la hoy republica federativa del Brasil, tambien realizaban incursiones, sobre todo los conocidos bandeiras (cazaban aborigenes para luego venderlos como esclavos), de esta manera la zona se encontró durante todo ese tiempo como un territorio en litigio pues no existían asentamientos de ciudades por parte de españoles ni de portugueses, solo existieron las distintas reducciones (fundadas por los Jesuítas).
Luego de la gesta libertadora del Rio de La plata se mantuvo en disputa todo este territorio debido a los intentos de anexamiento a sus paises por parte de Paraguay y Brasil (todavia colonia portuguesa) hasta aproximadamente el año 1830.
Para hacer un detalle mas exahustivo de estos acontecimientos, nos remontamos en el tiempo hasta la fundacion de la ciudad de Asunción en las orillas del rio Paraguay.

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Un segundo de Ayolas, Juan de Salazar, fundó en la margen izquierda del río Paraguay el puerto de Asunción en agosto de l537. El sitio era muy favorable para un asentamiento. Superaba en este sentido al sitio elegido para la fundación del puerto de Buenos Aires. Los alrededores del puerto de Asunción estaban poblados por varias parcialidades guaraníes que inmediatamente congeniaron con los españoles, originándose una alianza hispano-guaraní. Algunos de los caciques, especialmente los de la parcialidad de los carios, ofrecieron en matrimonio sus hijas a los conquistadores. Estas uniones hicieron surgir entre españoles y guaraníes los lazos de parentesco y la reciprocidad en la producción y en la economía. Los españoles comenzaron a sacar buen provecho de la institución del cuñadazgo, por la cual los hermanos de la esposa debían prestar trabajo gratuito a su cuñado. Ello hizo surgir entre los españoles el hábito de la poligamia, ya que a más esposas, más prestadores de trabajo disponibles. La alianza tuvo también un carácter militar: los enemigos de los guaraníes, los guaicurúes que habitaban la orilla opuesta del río Paraguay, se presentaban también como enemigos de los españoles. Y la expansión hispánica hacia la región incaica, coincidía también con la expansión de los guaraníes hacia aquella área, a la que llamaban el reino de "Paitití". El asentamiento prosperó con tal bonanza que en el año l54l el Teniente Gobernador Domingo Martínez de Irala decidió la extinción del puerto de Buenos Aires y el traslado de todo lo que allí había, personas y enseres, a Asunción, la cual quedó convertida en ciudad.
Asunción se convirtió en un importante centro de conquista y colonización de la región de la cuenca del Plata. Desde ella partieron expediciones que realizaron un conjunto de fundaciones que afirmaron la presencia hispánica en la región. Las fundaciones eran acompañadas con exploraciones de la geografía de la región. En el año l542 Alvar Nuñez Cabeza de Vaca recorrió a pie todo el trayecto que va desde la isla de Santa Catalina, sobre la costa atlántica, hasta la ciudad de Asunción, entrando en contacto con los guaraníes de la región y descubriendo las Cataratas del Iguazú.
La armonía del primer instante, producto de las uniones de españoles con mujeres guaraníes, no tardó en romperse. Cuando llego la noticia de que el Perú había sido conquistado por Francisco Pizarro y Diego de Almagro, la ilusión de las riquezas en oro y plata se esfumaron. Establecida en una región en que la naturaleza no ofrecía metales preciosos, Asunción, al igual que las demás ciudades fundadas, debió dedicarse a la producción agrícola y ganadera. La necesidad de mano de obra fue creciendo a medida que se fundaban nuevas ciudades y la colonización de nuevas tierras. Entonces se comenzó a aplicar sobre el indígena el régimen de la encomienda. Grupos de indios guaraníes eran "encomendados" a un español o criollo por gracia del Gobernador y de la corona. En el año los indígenas encomendados debían prestar servicio laboral a su señor durante un mes. Como contraprestación el encomendero debía velar por su bienestar y evangelizarlos. El régimen no tardó en degenerar en una brutal opresión, que derivó en el incremento de la mortalidad indígena y luego las rebeliones masivas.
A fines del siglo XVI, el sistema de encomiendas había llegado al límite de sus posibilidades, transformándose en el principal factor de aniquilamiento de los grupos aborígenes y Durante los años l537 y l606 en 22 levantamientos indígenas. Las expediciones punitivas emprendidas contra las poblaciones aborígenes provocaban su retirada masiva hacia regiones como: la región del Guayrá, la región paranaense-uruguayense y la del Tapé, al oriente del río Uruguay.