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Los Kaingang (hombres del bosque)

Su aspecto físico era semejante a los europeos, aunque más bajos y con piernas y brazos más gruesos. Cara redonda y achatada, con rasgos comunes que los hacían muy semejantes entre ellos. Su piel era de color oscura aceitunada.
Usaban una especie de delantal -de la cintura hasta media pierna-, el de los hombres era de cuero, y el de las mujeres de la fibra de una planta urticácea, denominada "ortiga brava" o de fibra de caraguatá. Los caciques llevaban un manto grande de piel de gamo. Lucían tocados deslumbrantes hechos de plumas de tucán y con una exótica combinación de colores, los collares eran de dientes de animal, semillas o huesos de pájaro. Utilizaban como adorno labial el "tembetá".
Habitaban en cuevas o utilizaban como vivienda paravientos de vegetal trenzado, que se unían para formar chozas de dos aguas, sin paredes.
Grupos de estas construcciones fomaban pequeñas aldeas, compuestas por cuatro o cinco viviendas que eran gobernadas por un cacique.
No eran buenos agricultores, sin embargo desarrollaban un tipo de agricultura primitiva como sus vecinos los Guaraní llamada "milpa". Su sustento básico lo obtenían de la recolección, la caza y la pesca.
Uno de los vegetales más preciados de su actividad recolectora era, el piñón, fruto del pino. La variedad que crece en Misiones es la araucaria angustifollia, cuyo piñón es dulce y comestible, esencial para su dieta y cuya recolección la realizaban entre abril y junio de cada año.
Al igual que otros pueblos del Litoral, los Kaingang recogían miel silvestre, con la que hacían una bebida una bebida de alta graduación alcohólica.
Pescaban en los riachos cercanos al Paraná, donde hacían una suerte de pequeño dique en forma de "V", en cuyo vértice colocaban una canasta para atrapar los peces.
Cazaban venados , chanchos salvajes y cuices con arco y flecha -construídas con caña y punta de hueso, también con lanzas y espadas.
No fueron ceramistas y sus utensilios los realizaban con calabazas, donde vertían y conservaban el agua y la miel. Posteriormente y por influencia guaraní, comenzaron a fabricar una alfarería rústica.
Este grupo humano fue el que encontraron los conquistadores a su llegada a la mesopotamia.
Al poco tiempo este grupo etnico fue desplazado hacia el centro de Brasil o absorvido por los Guaraníes y los Charruas.
Todavía existen descendientes de estos grupos que habitan en Brasil.